Como prometí contarles, la función fue muy buena. No porque hubiera mucho público, sino porque el público que vino a vernos y a ver a los cantantes y bailarines de tango se fue contento, satisfecho, luego de una jornada de tres horas de espectáculo(hay que hacerlo...!)
Coco Morilla nos presentó a su manera, desde su territorio que es el tango pero con un gesto amistoso, generoso, que nos permitió mostrarnos a su público de amantes del
tango y a la vez nuestro púslico pudo gozar de los artistas tangueros.
El tango con su melancolía, el flamenco con su despliegue de fiesta, muchos artistas en escena, para toda la gente que, desde distintos lugares llegó hasta nosotros en una jornada impecable-así la recuerdo- que terminó con una reunión entre amigos, en el bar Cabildo. otra noche inolvidable para quienes pretendemos hacer del arte un modo de vida. Marta Bernazano
jueves, 15 de abril de 2010
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